MartaLovers y Domingo Carrillo

Las Letras de: El camino de Roma a Santiago

En la ciudad del valle, solo hay montes que rodean                            
el entorno de las gentes que viven cerca del lago
allí huelen, palpan y ven todos los colores
gustan sabores y el tacto al acariciar
pero no tienen orejas, nada pueden escuchar
                                                             
En la ciudad del valle, todos sordos allí viven
desde nunca que en sus vidas no hay sentido del oído
sin estruendos, cuchicheos, no oyen cuentos ni los vientos
ni cuando cruje la leña en el fuego del hogar
pero no tienen orejas, nada pueden escuchar
                           
Pero usan el lenguaje, que entre ellos bien conocen                            
todo vibra en el espacio, tierra, agua, aire y fuego
y sus cuerpos si respiran, si se mueven, si se queman
y el vibrar hace sentir

En la ciudad del valle, no se oyen ni hablan nada
sin palabras que se escuchen, ni la voz pueden usar
son tan sordos que ni el gallo les despierta a la mañana
ni el sonido de los truenos no les llega ni asustar
pues no tienen orejas, nada pueden escuchar

En la ciudad del valle, no hay sonidos que se oigan
ni susurros que se escuchen, no hay ni cantos
ni oyen llantos, ni las risas de los niños, ni los gritos
de las gentes, que habitan sin oír nada, aquel lugar
pues no tienen orejas, nada pueden escuchar